Política de uso de la Inteligencia Artificial
La revista «Constitución y Garantía de los Derechos» sigue de cerca la evolución constante de las tecnologías de Inteligencia Artificial (IA) y sus repercusiones en la producción científica, y se compromete a revisar y actualizar periódicamente esta política, incluyendo los métodos de detección de posibles conductas poco éticas asociadas a su uso. Basándose en las normas establecidas por el Committee on Publication Ethics (COPE), así como en las directrices ampliamente reconocidas por indexadores como el Directory of Open Access Journals (DOAJ), se establece lo siguiente:
A efectos de autoría, solo se consideran como tales las creaciones del espíritu humano, atribuyéndose exclusivamente a las personas físicas la responsabilidad intelectual, ética y jurídica de las obras presentadas. Las herramientas de inteligencia artificial, incluidos los modelos de lenguaje basados en técnicas de aprendizaje automático (Large Language Models – LLMs), como ChatGPT, no cumplen los criterios de autoría, por lo que no pueden figurar como autores o coautores de los manuscritos.
Se admite el uso de herramientas de IA como instrumento auxiliar para la producción científica, especialmente con fines de revisión gramatical, ortográfica, estilística y de traducción, así como para facilitar la organización textual y el análisis de datos, siempre que dichos usos no impliquen la generación autónoma de contenido científico original. No se permite el empleo de la IA para la elaboración sustancial del texto, para la creación de argumentos, resultados o conclusiones sin supervisión humana, ni tampoco para la fabricación de datos, referencias o citas inexistentes.
El uso de herramientas de IA debe ser informado de forma transparente por los autores, mediante una nota al pie vinculada al título del manuscrito, así como mediante una descripción clara en la sección metodológica del trabajo, indicando la herramienta utilizada, la finalidad de su uso y el grado de intervención en el texto. La ausencia de dicha declaración podrá considerarse una violación de las directrices éticas de la Revista.
Cualquier infracción ética relacionada con el uso indebido de la inteligencia artificial podrá dar lugar a la adopción de medidas editoriales proporcionales a la gravedad de la infracción, incluyendo el rechazo del manuscrito, la retractación del artículo publicado, la suspensión temporal de nuevas presentaciones y la notificación a las instituciones de afiliación de los autores, de conformidad con las políticas editoriales de la revista.
En el ámbito de la revisión por pares, la Revista Constitución y Garantía de Derechos no recomienda el uso de herramientas de IA generativa, teniendo en cuenta sus limitaciones en cuanto a la fiabilidad de la información y los riesgos para la confidencialidad de los manuscritos. Los revisores deben abstenerse de introducir, total o parcialmente, los textos en dichas herramientas, preservando el carácter confidencial del proceso de evaluación. En caso de que se utilice excepcionalmente la IA como instrumento auxiliar, deberá informarse de ello de forma expresa y justificada en el dictamen.
La Revista reafirma, a través de esta política, su compromiso con la integridad científica, la transparencia editorial y el uso responsable de las tecnologías emergentes en el ámbito de la investigación jurídica.












